El pasado ya pasó,el futuro no llegó,
de ahora en más,voy a vivir mi presente
La memoria es traicionera..
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domingo, 30 de diciembre de 2012
Está
la superada. La que no se le cae una lágrima. Pone cara de nada, agarra
sus cosas, da media vuelta y se va. Y él se queda más sorprendido que
ella… pero aliviado (ojo: quizás éste sólo por orgullo o curiosidad
vuelve). Llama a sus amigas, les dice que se separó pero no hay mal que por bien no venga,
que no tiene tiempo que perder, y esa misma noche sale a bailar. Al día
siguiente va a la peluquería, se corta el pelo o se cambia el color, se
hace las manos, se da unos masajes. Se va de shopping: se compra
zapatos, ropa, una cartera. Se mima. Se quiere sentir renovada, para volver a empezar. Pero distinta. Guarda las fotos y los recuerdos en una caja.
Se pone a trabajar, se anota en baile, gimnasia. Conoce gente nueva.
Ocupa su tiempo. Se compró una nueva vida. Y la herida cicatrizó, pero
en algún momento sigilosamente, comienza una hemorragia interna. Pero como cualquier hemorragia sangra un tiempo, lo suficientemente breve para que no la desangre, se contiene, se cauteriza, y cierra.
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